Audio de la Facultad

jueves, 28 de febrero de 2013

martes, 19 de febrero de 2013

El idioma de los argentinos, escrito por Roberto Arlt





El señor Monner Sans, en una entrevista concedida a un repórter de El Mercurio, de Chile, nos alacranea de la siguiente forma:
“En mi patria se nota una curiosa evolución. Allí, hoy nadie defiende a la Academia ni a su gramática. El idioma, en la Argentina, atraviesa por momentos críticos… La moda del ‘gauchesco’ pasó; pero ahora se cierne otra amenaza, está en formación el ‘lunfardo’, léxico de origen espurio, que se ha introducido en muchas capas sociales pero que sólo ha encontrado cultivadores en los barrios excéntricos de la capital argentina. Felizmente, se realiza una eficaz obra depuradora, en la que se hallan empeñados altos valores intelectuales argentinos”.
¿Quiere usted dejarse de macanear? ¡Cómo son ustedes los gramáticos! Cuando yo he llegado al final de su reportaje, es decir, a esa frasecita: “Felizmente se realiza una obra depuradora en la que se hallan empeñados altos valores intelectuales argentinos”, me he echado a reír de buenísima gana, porque me acordé que a esos “valores” ni la familia los lee, tan aburridores son.
¿Quiere que le diga otra cosa? Tenemos un escritor aquí -no recuerdo el nombre- que escribe en purísimo castellano y para decir que un señor se comió un sandwich, operación sencilla, agradable y nutritiva, tuvo que emplear todas estas palabras: “y llevó a su boca un emparedado de jamón”. No me haga reír, ¿quiere? Esos valores, a los que usted se refiere; insisto: no los lee ni la familia. Son señores de cuello palomita, voz gruesa, que esgrimen la gramática como un bastón, y su erudición como un escudo contra las bellezas que adornan la tierra. Señores que escriben libros de texto, que los alumnos se apresuran a olvidar en cuanto dejaron las aulas, en las que se les obliga a exprimirse los sesos estudiando la diferencia que hay entre un tiempo perfecto y otro pluscuamperfecto. Estos caballeros forman una colección pavorosa de “engrupidos” -¿me permite la palabreja?- que cuando se dejan retratar, para aparecer en un diario, tienen el buen cuidado de colocarse al lado de una pila de libros, para que se compruebe de visu que los libros que escribieron suman una altura mayor de la que miden sus cuerpos.
Querido señor Monner Sans: La gramática se parece mucho al boxeo. Yo se lo explicaré: Cuando un señor sin condiciones estudia boxeo, lo único que hace es repetir los golpes que le enseña el profesor. Cuando otro señor estudia boxeo, y tiene condiciones y hace una pelea magnífica, los críticos del pugilismo exclaman: “¡Este hombre saca golpes de `todos los ángulos’!” Es decir, que, como es inteligente, se le escapa por una tangente a la escolástica gramatical del boxeo. De más está decir que éste que se escapa de la gramática del boxeo, con sus golpes de “todos los ángulos”, le rompe el alma al otro, y de allí que ya haga camino esa frase nuestra de “boxeo europeo o de salón”, es decir, un boxeo que sirve perfectamente para exhibiciones, pero para pelear no sirve absolutamente nada, al menos frente a nuestros muchachos antigramaticalmente boxeadores.
Con los pueblos y el idioma, señor Monner Sans, ocurre lo mismo. Los pueblos bestias se perpetúan en su idioma, como que, no teniendo ideas nuevas que expresar, no necesitan palabras nuevas o giros extraños; pero, en cambio, los pueblos que, como el nuestro, están en una continua evolución, sacan palabras de todos los ángulos, palabras que indignan a los profesores, como lo indigna a un profesor de boxeo europeo el hecho inconcebible de que un muchacho que boxea mal le rompa el alma a un alumno suyo que, técnicamente, es un perfecto pugilista. Eso sí; a mí me parece lógico que ustedes protesten. Tienen derecho a ello, ya que nadie les lleva el apunte, ya que ustedes tienen el tan poco discernimiento pedagógico de no darse cuenta de que, en el país donde viven, no pueden obligarnos a decir o escribir: “llevó a su boca un emparedado de jamón”, en vez de decir: “se comió un sandwich”. Yo me jugaría la cabeza que usted, en su vida cotidiana, no dice: “llevó a su boca un emparedado de jamón”, sino que, como todos diría: “se comió un sandwich”. De más está decir que todos sabemos que un sandwich se come con la boca, a menos que el autor de la frase haya descubierto que también se come con las orejas.
Un pueblo impone su arte, su industria, su comercio y su idioma por prepotencia. Nada más. Usted ve lo que pasa con Estados Unidos. Nos mandan sus artículos con leyendas en inglés, y muchos términos ingleses nos son familiares. En el Brasil, muchos términos argentinos (lunfardos) son populares. ¿Por qué? Por prepotencia. Por superioridad.
Last Reason, Félix Lima, Fray Mocho y otros, han influido mucho más sobre nuestro idioma, que todos los macaneos filológicos y gramaticales de un señor Cejador y Frauca, Benot y toda la pandilla polvorienta y malhumorada de ratones de biblioteca, que lo único que hacen es revolver archivos y escribir memorias, que ni ustedes mismos, gramáticos insignes, se molestan en leer, porque tan aburridas son.
Este fenómeno nos demuestra hasta la saciedad lo absurdo que es pretender enchalecar en una gramática canónica, las ideas siempre cambiantes y nuevas de los pueblos. Cuando un malandrín que le va a dar una puñalada en el pecho a un consocio, le dice: “te voy a dar un puntazo en la persiana”, es mucho más elocuente que si dijera: “voy a ubicar mi daga en su esternón”. Cuando un maleante exclama, al ver entrar a una pandilla de pesquisas: “¡los relojié de abanico!”, es mucho más gráfico que si dijera: “al socaire examiné a los corchetes”.
Señor Monner Sans: Si le hiciéramos caso a la gramática, tendrían que haberla respetado nuestros tatarabuelos, y en progresión retrogresiva, llegaríamos a la conclusión que, de haber respetado al idioma aquellos antepasados, nosotros, hombres de la radio y la ametralladora, hablaríamos todavía el idioma de las cavernas. Su modesto servidor.
Q. B. S. M.

viernes, 15 de febrero de 2013

Corto de Febrero "La persona ideal"

            Este corto va dedicado a todos los que idealizamos personas sin conocerlas.



Escrito y dirigido por: Gabriel Montiel

martes, 5 de febrero de 2013

Recomendacion Nº1 de Febrero "El niño de la bicicleta"

Esta la historia de Cyril (Thomas Doret) que es un niño de un internado de menores de edad, al cual el padre le prometio volver a visitarlo pero no cumple la promesa. Despues de un ataque de furia Cyril conoce por casualidad a una mujer con la cual van a crear un vinculo muy especial.
Del mismo modo que en la pelisula de Albertina Carri "La rabia" se va a ver de forma extremadamente clara la aparicion del sintoma y sus causas.
Exelente pelicula.


Titulo original: Le gamin au vélo
Dir: Jean-Pierre Dardenne y Luc Dardenne

Guion: Jean-Pierre Dardenne y Luc Dardenne
Fotografia: Alain Marcoen  
Pais: Belgica
Año: 2011

Duracion: 87 min.

miércoles, 23 de enero de 2013

Recomendacion Nº2 de Enero "Por tu culpa"







Un drama que refleja lo más intimo de las nuevas modalidades vinculares, absolutamente perturbador, que pone en el tapete las dificultades de ser padres hoy. Julieta es una mujer recientemente separada, con dos hijos varones, a los cuales debe cuidar, en medio de obligaciones personales, un accidente hogareño complicará la cosas. El film va adquiriendo intensidad, gracias al trabajo de su directora, con un magistral seguimiento de cámaras y primeros planos. Erica Rivas logra una actuación histórica, poniéndose en la piel de esta madre ingenua, impotente y por momentos desesperada. Esa tensión es transmitida al espectador quien durante una hora y media la pasa casi tan mal como esta mujer.
 Sinopsis extraida de:



Ficha tecnica:

Directora: Anahí Berneri.
Guionista: Anahí Berneri y Sergio Wolf.
Fotografia: Willi Behnisch
Pais: Argentina
Año: 2010
Interpretes: Erica Rivas y Nicasio Galán

miércoles, 9 de enero de 2013

¿Y tú, eres puta?

Según la Real Academia de la Lengua, PUTA, significa prostituta. Prostituta, según la misma referencia se le dice a una persona que tiene relaciones sexuales por dinero. Sin embargo, en la actualidad no es para lo único que utilizamos esa palabra. ¿Cuántas veces no hemos llamado puta a la ex de un novio o a la nueva novia de nuestro ex? ¿Cuántas de nosotras no le hemos dicho puta a otra mujer por su forma de actuar o vestir? o lo hemos pensado al ver a mujer ejercer su sexualidad abiertamente. Creo que en su mayoría todas lo hemos hecho, me incluyo. Pero lo hombres utilizan esta palabra de una forma muy diferente.
 
Cuando los hombres llaman puta a una mujer, normalmente lo hacen cuando alguna chica no aceptó su invitación o propuesta sexual. Cuando invitan a una mujer a salir y esta los rechaza, porque terminó con ellos y ya tiene una nueva relación, porque es coqueta con todos menos con ellos. ¿Y entonces qué significa ser puta?
 
La sociedad califica y señala con esta palabra a las madres solteras, las amantes, las actrices, las modelos, las solteras, las casadas, las trabajadoras, las estudiantes, las divorciadas, las adolescentes embarazadas, las chicas populares, las coquetas, las que se arreglan mucho, las que se masturban, las rebeldes, las que han sido violadas, las que se conocen, las insumisas, las inteligentes, las autónomas, las que se acuestan con quien quieren sin cobrar, las que cobran; las locas, las que disfrutan, las fiesteras, las que viven solas, las fuertes,  las que se visten como quieren, las que van y vienen a su antojo; las que tienen muchos amigos, las amigas del novio.
 
Si lo analizamos con atención, no importa qué es lo que haga una mujer, será llamada puta, solo por ser libre, por ser ella misma.
 
Sé que muchas de ustedes leerán esta columna y dirán “pero yo no soy puta”, y seguirán viendo esto como la más grande ofensa que puedan hacerles como mujeres. Por eso quiero decirles que significa no ser puta.
 
No ser puta es, la madre abnegada, la callada, la sumisa, la dependiente, la violentada, la golpeada, la SANTA; la que sabe cocinar, planchar, lavar, tender, la mujer ideal para un hombre machista. La sensible, la delicada, la débil, la dramática, la maternal, la que no dice lo que piensa, que no lee, no investiga, no cuestiona, no se informa; que le gritan en la calle y se queda callada, que no pide ni exige sus derechos, porque calladita se ve más bonita. Las que se casan aunque no quieran porque ya “salieron embarazadas”, las que aguantan todo para que nos las dejen, las que no trabajan, las que esperan al príncipe azul, las que sueñan que él va a cambiar por ellas, las que no salen a divertirse.
 
Las mujeres en la historia siempre han tenido esta dicotomía, eres buena o eres mala, eres una santa o eres una puta. ¿Por qué no cambiar eso? ¿Por qué no simplemente decir, soy mujer, soy un ser humano y soy libre? No quiero vivir en una sociedad donde sigamos siendo presas de estereotipos o juicios, quiero ser libre de vestir, hacer, hablar, pensar y sentir lo que me da la gana sin que me insulten y violenten. Para mi ser llamada PUTA por ser quien quiero ser, no es un insulto, al contrario, agradezco a quien reconoce mi libertad y mi autonomía.

Cambiemos el valor de las palabras, re-signifiquemos la palabra y re-signifiquemos a las mujeres, cambiemos lo que nos ata y lastima. Somos mujeres libres, ¡putas todas!
 

Eva Ix Chel
Eva Ix Chel
Estudiante de Psicología en el ultimo semestre, trabajando en mi tesis sobre el acoso sexual en lugares públicos, en la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez.
Mentora comunitaria para la International Youth Foundation.
Enamorada de la vida y sus placeres, vivo para servir y para investigar.


Extraido de: http://www.actitudfem.com/que-hacer-si-alguien-te-dice-puta
Me parece que es un articulo interesante para hacerlo dialogar con: http://www.bucefalopsico.blogspot.com.ar/2012/12/jueces-hijos-de-puta-claramente-no.html

martes, 8 de enero de 2013

Corto de Enero "7:35 de la mañana" de Nacho Vigalondo

Año: 2003
País: España
Dirección: Nacho Vigalondo
Guión: Nacho Vigalondo
Reparto: Marta Belenguer, Nacho Vigalondo, Antonio Tato 
Duración: 7:45 min.