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miércoles, 29 de febrero de 2012

Lectura – Carta pública de Adolfo Pérez Esquivel

Las Malvinas son argentinas y la Argentina también.

Los argentinos somos como el tango, protestones, llorones y con más vueltas y firuletes que perro para acostarse. Pareciera que vivimos la angustia existencial de los Siglos XX y XXI- que Discepolín expresa en Cambalache. A pesar de todo no perdimos la ternura, la solidaridad y la capacidad de dar vuelta la tuerca trabada.

Pero nos cuesta sumar voluntades, construir juntos y dialogar, se anteponen las diferencias y la permanente confrontación e intolerancia, de creer que somos los dueños de la verdad.

Terminamos enredados en discusiones interminables, como sobre la guerra de las Malvinas a 30 años, y todo lo que significa para nuestro pueblo. Surgen diferencias sobre la soberanía argentina. Grupos de ex soldados reclaman el reconocimiento de las autoridades. Grupos de intelectuales se manifiestan unos a favor de los kelpers, al derecho de autodeterminación, sin evaluar en qué consiste. Otros, en defensa de la soberanía argentina. Pocos tienen la sabiduría de profundizar en el análisis e historia de nuestro pueblo.

Hace un día, un amigo me dijo- Tienen que ver el Tratado de Torrecillas y allí comprobarán que las Islas Malvinas fueron territorio español y después de la independencia, de Argentina por derecho propio.

Los opositores están en contra de todo lo que hace el gobierno, no importa qué, lo importante es decir no a cualquier decisión, su objetivo es “serrucharle el piso, la silla y el edificio de la Rosada”, con eso les basta para justificar hasta lo injustificable. Así les fue, la falta de ideas y proyectos de país se proyectaron en la derrota electoral.

A esto se suma la situación y problemas en las provincias donde gobernadores, inescrupulosos y feudales, se venden por 30 monedas al mejor postor, a las empresas de la mega-minería, a los terratenientes para los desmontes y los monocultivos.

El gobierno con los miedos acumulados para no irritar a la fiera del Club de París, que reclama el pago de la deuda externa, más los intereses, termina subsidiando a un club que el único deporte que practica es expoliar a los países pobres y beneficiar a los centros financieros internacionales.

A todo esto, lamentablemente se suma el trágico accidente en la estación ferroviaria de Plaza Once, con 51 muertos y más de 700 heridos y aquí se desata la parafernalia de acusaciones. Todos buscan un culpable, no importa quien, es necesario encontrar un chivo expiatorio para que todo siga su curso hacia el tacho de basura y taparlo, para que no huela ha podrido.

La oposición culpa al gobierno, el gobierno a la empresa, la empresa al maquinista, los sindicatos ferroviarios defiende al compañero. Los familiares de las víctimas reclaman el derecho de Verdad y Justicia, quieren saber porqué, ese ser querido que salió de la casa no regresó más. La muerte lo arrebató. Los heridos volverán con el dolor a cuesta y la cicatriz en el alma. ¿Pudo evitarse la tragedia?

El gobierno no oye otra cosa que su ruido de estómago. Es necesario que comience a escuchar la voz del pueblo. No los ruidos. El gobierno de Cristina Fernández tiene muchos problemas a resolver.

Hay que hacer memoria y reconocer que tuvo muchos aciertos. El país logró salir de un pozo jodido de especuladores y empresarios inescrupulosos, que aplicaron, “el terrorismo económico”, vaciando el país, y bancos que estafaron a los ahorristas, empresas que sacaron el dinero del país y cerraron las fabricas, dejando al pueblo acorralado en un estado de indefensión total.

Los trabajadores no se dieron por vencidos, recuperaron las fuentes de trabajo y defendieron las fábricas recuperadas, las asambleas barriales y el trueque.

Tuvimos 5 presidentes de la Nación en una semana, batiendo todos los records del libro Guinness, fue una maratón en el menor tiempo posible, sin moverse del lugar. No fue una tarea fácil salir de la debacle a que llevaron al país. No hay delincuentes presos del terrorismo económico, quienes robaron al pueblo. Pero sí una ley antiterrorista para los movimientos sociales.

Ese vaciamiento y golpe de Estado económico fue posible por la falta de gobernabilidad y proyecto de país, por la complicidad de gobernantes y de un personaje nefasto para el pueblo que estuvo 10 años en el gobierno, quien, para complacer sus relaciones carnales con los EEUU, terminó malversando la soberanía nacional y entregando empresas, recursos y bienes naturales a manos de los capitales extranjeros. La política tiene que sustentarse en valores éticos, sociales, culturales y políticos, caso contrario se transforma en un lodazal podrido con olor a mierda.

Lo mismo pasa en las provincias feudales del país con la minería a cielo abierto, los monocultivos, los agro-tóxicos, la destrucción de los recursos naturales y los desmontes.

Cuando los movimientos sociales y los pueblos originarios reclaman sus derechos, la respuesta es aplicarles la ley antiterrorista y la represión. Por favor pongámonos de acuerdo en algunas cosas básicas:

Las Malvinas son Argentinas y la Argentina también.

El país no tiene soberanía nacional y esa situación la estamos sufriendo. El gobierno pedalea en la bicicleta de piñón fijo, sin poder avanzar y construir nuevos paradigmas de vida para el pueblo. Un país que no tiene capacidad de decidir sobre sus recursos y empresas base, es un país sin soberanía. Los que deciden el curso del país y toman las decisiones son los de afuera, que se comen a los de adentro.

La voracidad es infinita, como las empresas mineras, YPF, el agua, y el triste recuerdo de Aerolíneas Argentinas que fuera desmantelada por IBERIA y que todavía nos duele. Pongámonos de acuerdo, por lo menos en las cosas básicas.

Hay que apoyar al gobierno en el reclamo sobre las Islas Malvinas, Georgias y Sándwiches del Sur y asumir el compromiso de continuar la lucha hasta lograrlo, tanto a nivel nacional, internacional y con el apoyo latinoamericano.

Esto va más allá del gobierno democrático de turno, es una causa nacional, no significa ser obsecuente con el gobierno, hay que apoyarlo y luchar para que el país no fracase y recuperar la soberanía nacional. Si fracasa el gobierno, fracasamos todos.

Debemos reclamar al gobierno políticas que permitan recuperar la soberanía nacional, los recursos y bienes naturales, las empresas estratégicas para disponer de la capacidad de decisión soberana. Las redes ferroviarias, con un nuevo diseño en función del desarrollo integral del país y no la estructura actual agro-exportadora heredada de los ingleses, obsoleta y decadente.

El desafío es construir un proyecto de país viable, que hoy no existe, la política que se lleva adelante es el neoliberalismo aggiornado que nos está fagocitando y el clientelismo político que no resuelve el problema de la pobreza y el hambre.

Estos cambios son posibles y debemos superar nuestras limitaciones y apoyar al gobierno en bien del pueblo y tener claro que las Malvinas son Argentinas y la Argentina también. Es el camino de un proyecto nacional y popular, más allá de las palabras y las buenas intenciones.

Adolfo Pérez Esquivel

Premio Nobel de la Paz

Extraido de: http://blog.comisionporlamemoria.org/bl/?p=4453

lunes, 16 de mayo de 2011

Adolfo Pérez Esquivel, carta abierta a Barak Obama con un sí a la vida

De Nóbel a Nóbel. Carta abierta a Barack Obama
Presidente de los Estados Unidos de Norteamérica

Estimado Barack
Al dirigirte esta carta lo hago fraternalmente y a la vez para expresarte la preocupación e indignación de ver como la destrucción y muerte sembrada en varios países, en nombre de la “libertad y la democracia”, dos palabras prostituidas y vaciadas de contenido, termina justificando el asesinato y es festejada como si se tratase de un acontecimiento deportivo.
Indignación por la actitud de sectores de la población de los EEUU, de jefes de Estado europeos y de otros países que salieron a apoyar el asesinato de Ben Laden, ordenado por tu gobierno y tu complacencia en nombre de una supuesta justicia
No buscaron detenerlo y juzgarlo por los crímenes supuestamente cometidos, lo que genera mayor duda, el objetivo fue asesinarlo.
Los muertos no hablan y el miedo al ajusticiado que, podría decir cosas no convenientes para los EEUU; fue el asesinato y asegurar que “muerto el perro se terminó la rabia”, sin tener en cuenta que no hacen otra cosa que incrementarla
Cuando te otorgaron el Premio Nóbel de la Paz, del cual somos depositarios, te envié una carta que decía:” Barack me sorprendió mucho que te hayan otorgado el Nóbel de la Paz, pero ahora que lo tienes debes ponerlo al servicio de la Paz entre los pueblos, tienes toda la posibilidad de hacerlo, de terminar las guerras y comenzar a revertir la grave situación que vive tu país y el mundo.
Sin embargo has incrementado el odio y traicionado los principios asumidos en la campaña electoral ante tu pueblo, como poner fin a las guerras en Afganistán e Irak y cerrar las cárceles en Guantánamo y Abu Graib en Irak , nada de eso haz logrado hacer, por el contrario, decides comenzar otra guerra contra Libia, apoyada por la NATO y la vergonzosa resolución de las Naciones Unidas de apoyarla; cuando ese alto organismo, empequeñecido y sin pensamiento propio, ha perdido el rumbo y esta sometido a las veleidades e intereses de las potencias dominantes.
La base fundacional de la ONU es la defensa y promoción de la Paz y dignidad de entre los pueblos. Su preámbulo dice “Nosotros los pueblos del mundo…”hoy ausentes de ese alto organismo.
Quiero recordar a un místico y maestro que tiene en mi vida una gran influencia, el monje trapense de la Abadía de Getsemaní en Kentucky, Tomás Merton que dice” La mayor necesidad de nuestro tiempo es limpiar la enorme masa de basura mental y emocional que atasca nuestras mentes y convierte toda vida política y social en una enfermedad de masas. Sin esa limpieza doméstica no podemos comenzar a ver. Si no vemos no podemos pensar”-
Eras muy joven Barack durante la guerra de Vietnam, tal vez no recuerdes la lucha del pueblo norteamericano por oponerse a la guerra
Los muertos, heridos y mutilados en Vietnam hasta el día de hoy sufren sus consecuencias.
Tomás Merton decía, frente a un matasellos del correo que acababa de llegar “The U.S. Army, key to peace”, “El ejercito U.S., clave de la paz”. Ningún ejército es clave de la paz. Ninguna nación tiene la clave de nada que no sea la guerra. El poder no tiene nada que ver con la paz. Cuando más aumentan los hombre el poder militar, más violan la paz y la destruyen”
He compartido y acompañado a los veteranos de guerra de Vietnam, en particular a Brian Wilson y sus compañeros quienes fueron víctimas de esa guerra y de todas las guerras.
La vida tiene ese no se que, de lo imprevisto y sorprendente de fragancia y belleza que Dios nos dio para toda la humanidad y que debemos proteger para dejar a las generaciones futuras una vida más justa y fraterna, restablecer el equilibrio con la Madre Tierra
Si no reaccionamos para cambiar la situación actual de la soberbia suicida a que están arrastrando a los pueblos a recovecos profundos donde muere la esperanza, será difícil salir y ver la luz; la humanidad merece un destino mejor.
Sabes que la esperanza es como el loto que crece en el fango y florece en todo su esplendor mostrando su belleza.
Leopoldo Marechal, ese gran escritor argentino decía que: “del laberinto se sale por arriba”.
Y creo Barack que después de seguir tu ruta equivocando caminos, te encuentras en un laberinto sin poder encontrar la salida y te entierras más y más en la violencia, en la incertidumbre, devorado por el poder dominación, arrastrado por las grandes corporaciones, el complejo industrial militar y crees tener el poder que todo lo puede y que el mundo está a los píes de los EEUU porque impone la fuerza de las armas e invades países con total impunidad. Es una realidad dolorosa, pero también existe la resistencia de los pueblos que no claudican frente a los poderosos.
Son tan largas las atrocidades cometidas por tu país en el mundo que daría tema para largo, es un desafío para los historiadores que tendrán que investigar y saber de los comportamientos, política, grandeza y pequeñeces que ha llevado a EEUU al monocultivo de las mentes que no le permite ver otras realidades.
A Ben Laden, supuesto autor ideológico del ataque a las torres gemelas, lo identifican como el Satán encarnado que aterrorizaba al mundo y la propaganda de tu gobierno lo señalaba como el “eje del mal”, y eso les ha servido para declarar las guerras deseadas que el complejo industrial militar necesita para colocar su productos de muerte.
Sabes que investigadores del trágico 11 de septiembre, señalan que el atentado tiene mucho de “autogolpe”, como el avión contra el Pentágono y el vaciamiento anterior de las oficinas de las torres; atentado que dio motivo para desatar la guerra contra Irak y Afganistán y ahora contra Libia; argumentando en la mentira y la soberbia del poder que todo lo hacen para salvar al pueblo, en nombre de “la libertad y defensa de la democracia”, como el cinismo de decir que la muerte de mujeres y niños son “daños colaterales”. Eso lo viví en Irak, en Bagdad con los bombardeos en la ciudad y el hospital pediátrico y en el refugio de niños que fueron víctimas de esos “daños colaterales”
La palabra vaciada de valores y contenido, donde al asesinato, lo llamas muerte y que por fin EEUU ha “muerto” a Bin Laden. No trato de justificarlo bajo ningún concepto, estoy en contra de todo terrorismo tanto de esos grupos armados, como del terrorismo de Estado que tu país ejerce en diversas partes del mundo apoyando a dictadores, imponiendo bases militares e intervención armada, ejerciendo la violencia para mantenerse por el terror en el eje del poder mundial. ¿Hay un solo “eje del mal”?. ¿cómo lo llamarías?
Será por ese motivo que el pueblo de los EEUU vive con tanto miedo a las represalias de quienes llaman el “eje del mal”? El simplismo e hipocresía de justificar lo injustificable.
La Paz, es una dinámica de vida en las relaciones entre las personas y los pueblos; es un desafío a la conciencia de la humanidad, su camino es trabajoso, cotidiano y esperanzador, donde los pueblos son constructores de su propia vida y de su propia historia. La Paz no se regala, se construye y eso es lo que te falta muchacho, coraje para asumir la responsabilidad histórica con tu pueblo y la humanidad.
No puedes vivir en el laberinto del miedo y la dominación de quienes gobiernan los EEUU, desconociendo los Tratados Internacionales, los Pactos y Protocolos, de gobiernos que firman pero no ratifica nada y no cumplen ninguno de los acuerdos, pero hablan en nombre de la libertad y el derecho.
¿Cómo puedes hablar de la Paz si no quieres cumplir con nada, salvo los intereses de tu país?
¿Cómo puedes hablar de la libertad cuando tienes en las cárceles a prisioneros inocentes en Guantánamo, en los EEUU, en las cárceles de Irak, como la de Abu Graib y en Afganistán?
¿Cómo puedes hablar de los derechos humanos y la dignidad de los pueblos cuando los violas permanentemente y bloqueas a quienes no comparten tu ideología y deben soportar tus abusos?
¿Cómo puedes enviar fuerzas militares a Haití después del devastador terremoto y no ayuda humanitaria a ese sufrido pueblo?
¿Cómo puedes hablar de libertad cuando masacras a los pueblos del Oriente Medio y propagas guerras y torturas, en conflictos interminables que desangra a los palestinos e israelitas?
Barack mira para arriba de tu laberinto, puedes encontrar la estrella que te guíe, aunque sepas que nunca podrás alcanzarla, como bien lo dice Eduardo Galeano
Busca ser coherente entre lo que dices y haces, es la única forma de no perder el rumbo. Es un desafío de la vida.
El Nóbel de la Paz es un instrumento al servicio de los pueblos, nunca para la vanidad personal
Te deseo mucha fuerza y esperanza y esperamos que tengas el coraje de corregir el camino y encontrar la sabiduría de la Paz.

Adolfo Pérez Esquivel
Nobel de la Paz 1980
Buenos Aires, 5 de mayo del 2011

Un día como hoy, hace 34 años volví a la vida, tuve un vuelo de la muerte durante la dictadura militar argentina apoyada por los EEUU, gracias a Dios sobreviví y tuve que salir del laberinto por arriba de la desesperación y descubrir en las estrellas el camino para poder decir como el profeta:”la hora más oscura es cuando comienza el amanecer” 

Extraido de: http://montserratponsa.wordpress.com/2011/05/06/adolfo-perez-esquivel-carta-abierta-a-barak-obama-con-un-si-a-la-vida/
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